Vivienda de 220 m² en planta ático con terraza perimetral. El cliente quería abrir la cocina al salón sin renunciar a la sensación de habitaciones independientes en el ala privada. Trabajamos con un sistema de mamparas correderas en hierro y vidrio, y reordenamos por completo la zona de noche.
Materiales: roble natural en suelo y carpintería interior, microcemento gris cálido en baños, encimera de mármol Macael en cocina y baños. Iluminación lineal LED arquitectónica, escena de cinco circuitos por estancia.